Un diario de conciertos

The Beach Boys (Escenario Puerta del Ángel, Madrid, 15/07/11)

 

Chapuzón nostálgico de The Beach Boys en Madrid

Dos mil quinientas personas, todo un éxito se mire por donde se mire, llenaron anoche hasta los topes el Escenario Puerta del Ángel para el concierto madrileño de The Beach Boys. La mayor parte del público estaba formado por parejas maduras, aunque también había un sector más joven (siempre en términos relativos) que ocupó el hueco de pista entre el escenario y la grada. Todos los presentes, independientemente de su edad, mostraron su entusiasmo más hacia las canciones que hacia la banda en sí.

Se comprende. Estos Beach Boys de Mike Love y Bruce Johnston son tan legítimos (o no) como las actuales formaciones de Queen, The Doors o Burning. Muertos dos de los tres hermanos Wilson, y extraviado en su universo interior el tercero, el pragmático primo Love conserva la potestad sobre la marca comercial y la explota sin rubor, rozando incluso el nepotismo al dar trabajo a su hijo guitarrista y a su hija cantante (esta última no demasiado dotada para el oficio, aunque al menos sólo canta un tema en toda la velada). El mismo Love aprovecha las armonías vocales colectivas para escaquearse y no arañarse la garganta más de lo aconsejable.

 

 

Pero luego suenan I get around, Wouldn´t it be nice, Help me, Rhonda o su version de Barbara Ann y todo queda olvidado. Esas canciones ponen de buen humor a la gente y, lo que tiene aún más mérito, la ponen a bailar. Llega un momento en que muchos se olvidan incluso de mirar al escenario y disfrutan de la música como si estuviera sonando en una máquina de discos. Una que cobra de 40 euros para arriba, también es cierto, pero el público de los Veranos de la Villa tiene cierto poder adquisitivo; o al menos eso presuponen los que marcan los precios de las entradas y la hostelería en el Escenario Puerta del Ángel (¡seis euros por una Coca-Cola!) o los taxistas que aguardan ávidos a las puertas del recinto el final del espectáculo.

Un par de micrófonos orientados hacia el público y el que una mampara de cristal separara la batería del resto de instrumentos insinuaban la posibilidad de que el concierto se estuviera grabando para ser publicado. Tiene sentido, dado que se cumple medio siglo de la formación de la banda, ahí es nada, y un disco en directo sería adecuado para la efeméride. Si utilizan parte de la grabación de Madrid no les quedará otra que limpiar un par de espectaculares acoples al comienzo del concierto. El sonido que se escuchó en el recinto fue potente y embarullado.

Cierto que los septuagenarios del grupo rozaron anoche en algún momento la vergüenza ajena. Pero bastaba con cerrar los ojos para disfrutar del positivismo de sus canciones, en especial el triplete final con Surfin´USA, Good vibrations y Fun, fun, fun, que encandilaron a todo el mundo. Una hora y cuarenta y cinco minutos de concierto que dieron a los presentes exactamente lo que habían venido a buscar.

 

Fotos por cortesía de Ana Pérez.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s