Un diario de conciertos

Ariel Rot (Sala Florida Park, Madrid, 10/12/10)

Seguramente creías, amigo madrileño amante de la música en directo, que ya lo habías visto todo en lo que a ignominiosas salas de conciertos se refiere: al fin y al cabo, hasta Loquillo ha dicho esta semana que nunca va a volver a tocar en La Riviera y que la capital de España se merece ya una sala en condiciones.

El panorama está negro, sí, y no va a ser la entrada de Florida Park en el circuito lo que enderece las cosas. En efecto, el local es ese anacronismo en el que estás pensando, una sala de fiestas de los años sesenta ubicada en el interior del parque del Retiro. De hecho, el edificio es más viejuno todavía si cabe: data de finales del siglo XIX, cuando Fernando VII se lo regaló a Isabel II. Primero fue un pabellón de caza de la reina, luego una capilla, más tarde un balneario y hace medio siglo, por fin, la sala de fiestas kitsch de la que todos habíamos oído hablar, pero que jamás habíamos pisado.

Hasta hoy.

Resulta que alguien malinterpretó nuestras súplicas de nuevos recintos para la música en directo en Madrid, y pensaron que en realidad pedíamos a gritos una discoteca como la que soñaba con montar Carlito Brigante en Atrapado por su pasado. Estilo Las Vegas pero sin estar en Las Vegas. Algo como esto, vamos:

¡Palmeras eléctricas, oh yeah! ¡Cuatro bolas de espejos! ¡Escaleras luminosas que no llevan a ninguna parte! (probablemente las vedettes las recorrieron de arriba abajo durante los años setenta)… Y hasta aquí lo bueno. Lo malo: que el escenario tiene medio metro de altura y resulta casi imposible ver a quien está sobre él; que el aire acondicionado brilla por su ausencia en todo el local (nunca hasta anoche había visto a ningún artista SUPLICAR para que pusieran en marcha la ventilación); que las copas valen diez euros, deja que lo repita sin poner siquiera un punto y seguido, DIEZ EUROS cada copa, sí. ¿Qué, te apetece conocer Florida Park? Pues si eres fan de Quique González tendrás tu oportunidad en febrero. Y lo que esté por venir. Que Dios nos coja confesados.

Lo de anoche no era un concierto corriente de Ariel Rot, sino una fiesta por el décimo aniversario de la cadena de restaurantes mexicanos La Panza es Primero. Ya, ya sabemos todos que Ariel no es estrictamente mexicano, pero ¿a quién hubieras llamado tú para encabezar este cartel?

Concretamente éste (bonito, ¿eh? No, no es hortera, es mexicano):

A Los Compadres y Sonidero Desmadre no llegamos a verlos y lo lamento, porque la verdad es que tenían una pintaza. A Jaime López sí. Según su entrada en Wikipedia, el Mequetrefe de la Chilanga Banda es una estrella en su país. No puedo confirmarlo ni desmentirlo, pero es obvio que el hombre tiene tablas, pues supo captar nuestro interés con su media hora de rock acústico de garganta rasposa. Y eso a pesar de que la gente estaba más atenta a las (escasas) bandejas de comida mexicana que pululaban de aquí para allá.

Jaime López:

Todo el asunto, en realidad, era un extraño híbrido entre fiesta privada y mini-festival abierto al público. La sensación es que lo segundo estaba pensado para sufragar lo primero. No salió muy bien, visto que la mayoría habían comprado sus entradas a diez euros en Atrápalo, quince euros más baratas que su precio original. Probablemente no sabían que, actuación de Ariel Rot aparte, se exponían a un número cómico de pesadilla, que incluyó una rifa interminable de regalos que no le importaban a nadie.

Dos presuntos socios del grupo No Somosocios se explayaron a gusto berreando por los micrófonos como tu tío borracho en Navidad durante, no exagero, cuarenta minutos, antes de presentar a Ariel Rot. Éste debía estar tirándose de los pelos en el camerino ante sus teloneros de pesadilla, preguntándose por qué aquella mierda le había obligado a reducir su actuación a una hora y media justa. El resto también nos lo preguntamos, desde luego.

Disparen a matar si los ven:

No podemos culpar a Ariel, por tanto, por salir a tocar a las once y media con cara de haberse fumado algo: era la única forma de sobrellevar tal abominación. Al argentino no le veíamos por Madrid desde la presentación oficial de su último disco Solo Rot, el pasado junio en Joy Eslava. La comatosa contratación de las fiestas populares no ha sido benévola con él este año (peor incluso lo ha tenido Jaime Urrutia), por lo que la fiesta de La Panza es Primero era una excusa tan buena como cualquier otra para dar otro recital con banda en la capital. Lo que no significa que no ardamos en deseos de ver a Ariel en uno de esos conciertos acústicos en solitario que está dando ahora por provincias, con repertorios cambiantes. Este hombre siempre sale a flote.

Anoche, el set-list no fue atrevido, no procedía. Contrariamente a mi costumbre, lo reproduzco aquí íntegro y me dejo de historias:

Vals de los recuerdos, Problemas, Hasta perder la cuenta, Dos de corazones, Geishas en Madrid, Hoja de ruta, Adiós carnaval, Papi dame la mano, Lo siento, Frank, Nena me enseñaste a amar, Confesiones de un comedor de pizza, Vicios caros, Dulce condena, Rock and roll en la plaza del pueblo (blues), Tequila medley, Me estás atrapando otra vez, Baile de ilusiones

Vamos, nada que no hayamos visto antes los seguidores de Ariel, en solitario o con Tequila. Pero, objetivamente, un ramillete impecable de canciones, capaz de enderezar un viernes noche que ya empezaba a torcerse. El sonido era competente, aunque en primera fila resultaba difícil oír la voz de Ariel. Pero fue imposible recular porque, una vez que sus dedos (pequeños para un guitarrista) empiezan a bailar sobre las cuerdas de su instrumento, acabas hipnotizado.

Quizá lo mejor del Ariel guitarrista es lo bien que dosifica su talento natural, sin aburridísimos solos que detengan la canción: la mayoría de los virtuosos no se interesan por el conjunto, se obcecan en lo suyo y entorpecen la narrativa. Con Ariel eso no pasa y consigue así brillar el doble. Su compinche Osvi Grecco tampoco es manco, dicho sea de paso.

Nena me enseñaste a amar, del nuevo disco, fue quizá mi favorita de la noche. Con el tiempo será conocida como Si no es real no sirve, de la misma forma que Devuélveme a mi chica es para todo el mundo Sufre mamón. ¡No, espera! Tengo un ejemplo mejor, ya que hablamos de Ariel Rot: ese himno de verbena que conoces como Hace calor es en realidad Mucho mejor. ¡Ariel, cómo te ha podido pasar dos veces! Temazos en cualquier caso.

Vicios caros, con su coda de “fuiste mala, fuiste muy, muy mala” y su intenso clímax, es siempre otro de mis momentos preferidos de los conciertos de Ariel. Dulce condena suena algo quemada ya, pero es la más cantada por el público junto a Me estás atrapando otra vez. Quizá necesite una reinvención como la de Rock and roll en la plaza del pueblo, que en clave de blues tiene más interés que en su juvenil encarnación inicial.

Ni los músicos ni el público dirán que el de ayer fue un concierto memorable, pero fue uno de Ariel Rot, y eso ya lo hace mejor que la mayoría. Sirvió para entretener la espera hasta que la gira Solo Rot (sin la tilde en solo) encuentre dónde aterrizar en Madrid. Espero que no sea en Florida Park: ¡Clamores, Macumba, Aqualung, perdón por la acritud, está todo olvidado!

Fotos por cortesía de Ana Pérez.

Anuncios

3 comentarios

  1. Yo iré a ver a Quique González allí, así es. Miedo me daba, pero ahora ya acojonado me encuentro. Menudo puto asco. Voy a escuchar a Van Halen para quitarme las penas.

    11 diciembre, 2010 en 6:16 pm

  2. Gracias por tu crónica. Me hubiese gustado asistir y con tu post, tengo una idea de como fue el concierto.

    Un saludo MC

    13 diciembre, 2010 en 10:01 am

  3. Pingback: Las crónicas perdidas: Ariel Rot, Igor Paskual « Si la tocas otra vez…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s