Un diario de conciertos

Eli “Paperboy” Reed & The True Loves (Sala Mirror, Valencia, 23/05/10)

Ahí va una de esas historias que desde el principio sabes que te van a hacer quedar como un idiota, pero que no puedes evitar contar. Aunque para hacerlo, es justo presentar primero el contexto: ese invierno tan shakespeariano que hemos vivido, con vientos huracanados, lloviznas constantes y temperaturas gélidas. Uno de los días que lo aglutinó todo fue el pasado 7 de enero, precisamente, el del concierto de Eli “Paperboy” Reed & The True Loves en la sala Joy Eslava de Madrid, para el que tenía entradas. Lo malo es que éstas me esperaban dentro de un sobre en taquilla, por lo que no podían hacerme sentir culpable con su presencia física encima de la mesa del salón de mi casa. Veía pasar las horas y contemplaba la tormenta a través de los cristales, sabiendo que me perdería un gran concierto (y una bonita suma de dinero) si no luchaba contra la pereza. Pero no hubo forma: ganaron el sofá y el edredón.

 

 

Las crónicas fueron excelentes, como esperaba. Meses después se publicó el tercer disco de Eli (optaremos por llamarlo así, en lugar de “Paperboy” o Mr. Reed), Come and get it, una descarga de soul clásico que matarías por escuchar en directo, y me sentí obligado a subsanar mi error de enero comprando entradas para su concierto en Valencia. Supuse que no íbamos a volver a verlo por la Península en una larga temporada, pero me equivoqué de nuevo: Eli & The True Loves actúan en el Escenario Puerta del Ángel de Madrid el próximo 24 de julio. Y, sin haber visto nunca en directo a la banda, volví a comprar entradas para Madrid… Mataré con mis propias manos a quien se atreva a insinuar que no soy un auténtico fan de Eli “Paperboy” Reed.

 

La sala Mirror de Valencia es una discoteca de aforo medio, con buena visibilidad de su escenario, un juego de luces apañado y un sonido decente: lo mínimo que cabe exigir, pero mucho más de lo que ofrecen un buen puñado de salas “legendarias” de la capital. Aunque Eli tiene veintisiete años, su público le supera en edad y se acerca a la mitad de la treintena. Tiene su lógica: nos atrae por su música, y no es que el soul sea el último grito en la lista de los 40 Principales. Las entradas no estaban agotadas pero la sala lucía casi llena, sin claros entre los cientos de melómanos reunidos. Pocos de ellos repararon en los discretos carteles que rogaban que no se fumara “por motivos de salud del cantante”.

 

A las nueve y cuarto se apagaron las luces y empezó a sonar por los altavoces The ecstasy of gold, de Ennio Morricone. Vale, es una intro que pone en ebullición al público sea quien sea el artista, pero no podemos pasar por alto que la idea la tuvo Metallica y queda un poco feo copiársela. Quizá a Eli no le cabe en la cabeza que alguien pueda ir a sendos conciertos de heavy y soul, a saber por qué. Por cierto, que la intro más absurda que he oído nunca en directo fue la Marcha Imperial de John Williams a todo volumen en Aqualung en 2004. Nos puso a todos como una moto sin ningun propósito concreto, porque quien apareció en el escenario cuando se abrió el telón no fue Darth Vader sino Mikel Erentxun: bajonazo. Músicos del mundo, cuidado con lo que ponéis en el hilo musical antes de salir a actuar.

 

 

Eli “Paperboy” Reed & The True Loves no tienen ese problema. La banda calentó el ambiente con un instrumental mientras el frontman se hizo de rogar un poco más. El teclista JB Flatt lo presentó a la antigua usanza, recapitulando sus hits con cierto recochineo. Las palabras surtieron su efecto y Eli subió al escenario envuelto en un halo de estrella. No es que él no pusiera de su parte, con su traje y tupé impecables y su pose indolente bien ensayada. Pero el secreto de su éxito, ya lo sabemos todos, no es sólo el carisma, sino ese vozarrón negro tan de los años sesenta, inapropiado para un cuerpo rechoncho y blanquito como el suyo. Si bien en Valencia dio muestras de afonía desde el principio (no es de extrañar, habiendo tocado en Sevilla y Murcia las dos noches previas, y más de veinte fechas en el último mes), eso no le detuvo a la hora de lanzar sus explosivos alaridos marca de fábrica.

 

La banda es un anuncio de Benetton viviente, formada por cuatro negros y cuatro blancos; aunque era el último concierto para el trompetista Patriq Moody, lo que motivó un sentido aplauso durante su solo en Pick your battles. The True Loves no sólo crean la música durante el concierto, sino que la disfrutan como si formaran parte del público. Sintomática era la sonrisa de oreja a oreja que lució el baterista Jerell Clopton durante la primera mitad del show: las razones por las que dicha sonrisa fue congelándose poco a poco serán explicadas más adelante.

 

Entre los ocho músicos van trenzando deliciosas baladas soul con descargas funky que, sinceramente, si no te ponen de buen humor, no eres la clase de persona que quiero conocer. A mi alrededor sólo veía espectadores entregados y caras de felicidad. El único amago de conflicto surgió a la cuarta canción, cuando alguien en primera fila encendió un cigarrillo que envolvió a Eli en una nube de humo. Éste volvió a suplicar que no se fumara cerca de él y la sangre no llegó al río. Yo comprendí a ambas partes: a aquellos que quieren disfrutar del concierto con su copa y su cigarrillo en la mano, y al cantante que sabe que, si no cuida sus prodigiosas cuerdas vocales, no podrá seguir dándolo todo dentro de diez años.

 

 

El recital tenía una estructura muy ensayada, con Eli abandonando el escenario a los cuarenta y cinco minutos para que la banda se luciera con un segundo instrumental apabullante, y regresando después para dos baladas más tranquilas (la primera mano a mano con su teclista y la segunda con su trompetista). La banda regresaría para poner coros en otro tema, con el saxofonista Jellany Brooks ocupando el asiento en la batería mientras su legítimo propietario daba su aprobación a un par de metros, primera señal de que algo marchaba de forma extraña.

 

Eli es bastante locuaz entre canción y canción, aunque sólo los que no tienen problemas con el inglés pueden seguir su discurso, pues el de Massachussets habla como un personaje de una película de gangsters de James Gray. Insistió en que éste era el último concierto de su gira europea, una mentirijilla como ya sabemos, porque sólo lo es de este tramo de la gira: en dos meses estarán de vuelta. Pero a los espectadores de Valencia les sirvió para sentirse un poco más especiales.

 

Para su single Come and get it, ya en el bis, Eli adoptó esos modos de predicador evangelista que tan bien conocemos los fans de Bruce Springsteen. Media docena de chicas guapas fueron invitadas a bailar en el escenario (a la manera de Suéltate el pelo en los conciertos de Hombres G), y la algarabía era tal que casi pasó desapercibido el momento en el que el baterista salía disparado para vomitar al pie del escenario. A pesar de las caras de estupor de los músicos, nadie perdió ritmo: la canción se remató con gracia y los espectadores despistados seguro que no notaron nada raro.

 

 

Los músicos se bajaron en medio de un aplauso de campeonato, bien merecido. Un par de minutos después comparecía de nuevo Eli para explicarnos que el baterista estaba enfermo y no iban a poder continuar. En realidad sólo había un tema más previsto en la hoja del repertorio, que bien podría haber interpretado el mismo Eli a la guitarra o acompañado de metales, pero todos nos mostramos comprensivos: los ochenta minutos que vimos habían rayado a tal altura que hubiera sido injusto quejarse por los diez que nos perdimos. Eli saltó del escenario para firmar discos en el puesto del merchandising y remediar así cualquier posible mal sabor de boca. No hacía falta, pues ningún desastre meteorológico me impedirá volver a verlos dentro de dos meses en los Veranos de la Villa; pero tener su garabato en mi copia de Roll with you no hace ningún daño, pues llegará el día (atención a este órdago) en que Eli “Paperboy” Reed alcance un estatus similar a James Brown o Sam Cooke. Time will tell.

 

Jota78

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6 comentarios

  1. Y añado: ¡soberbia la versión de Twistin’ the night away que se marcaron!

    25 mayo, 2010 en 3:36 pm

  2. Bueno, ojo, porque Travis entraron en La Riviera en su concierto de 2007 con las fanfarrias de Rocky y aquello casi se viene abajo. Luego agarraron sus guitarras acústicas y ya en picado, lógicamente, no hubo quien levantara aquello al mismo nivel.

    No sé si este chico llegará a ser una leyenda del soul como las que mencionas, pero desde luego hay mimbres. Yo estoy valorando lo del concierto de Madrid, pero no sé si estaré aquí por esas fechas. Aparte, me surge una duda: ¿el escenario Puerta del Ángel es con todas las localidades de asiento?

    27 mayo, 2010 en 11:07 am

  3. No, por suerte este año no. Toda la grada es de asiento reservado, pero entre ésta y el escenario hay una plataforma donde caben, no sé, quinientas personas de pie. El año pasado dependía del concierto (para John Fogerty sí, para Juan Perro no), pero éste todos tienen ese margen de pie, que además es lo que más cerca del escenario está.

    Vaya, pues Marah también entran con Rocky… aunque en su caso justificadamente, son de Filadelfia.

    27 mayo, 2010 en 11:42 am

  4. k

    Qué buena pinta. Investigaremos…

    27 mayo, 2010 en 12:00 pm

    • jota78

      K, no sé qué tienen tus mensajes que el sistema los considera automáticamente como spam, de ahí que tarden unas horas en aparecer… Es una mierda, lo sé, pero espero que eso no te disuada de seguir comentando.

      Un saludo.

      27 mayo, 2010 en 9:28 pm

  5. Carmen

    Hola
    Yo estuve en el concert y me quedé alucinada…no lo había escuchado mucho antes de ir allí (mira que me lo decían en casa, jeje: “va a ser el concierto del mes”). A pesar de quedarme un poquillo mal por el hecho de que acabara “de cuajo”, cuando más me bullía la sangre, tengo que reconocer que fué un puntazo que tanto Eli como la banda conectaran con el público tan a gusto. Vaya….yo fuí de las que compró el cd y al ver que no ponían reparos en firmarlo (todo lo contrario), pues me acerqué un poco cortada al que estaba malito y los demás vinieron también a firmar…
    Así que tengo el cd que ya debería haberme copiado para escucharlo en el coche y no dejar que pueda estropearse del sol y que voy a hacer hoy mismo !!!
    Saludos

    27 mayo, 2010 en 7:03 pm

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